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El aprecio y una actitud positiva son un bálsamo para el alma que ayuda a ver un mejor lado de las personas y permite disfrutar momentos complicados.

Las celebraciones y encuentros familiares son divertidos, caóticos y a veces angustiantes, especialmente cuando contamos con esos personajes que tienen la virtud de transformar las reuniones en campos minados. Su distinguido tacto inoportuno, las críticas sarcásticas y comparaciones desgastantes pueden convertir la diversión en un momento incómodo y tenso.

Si logramos prepararnos emocionalmente y ajustar nuestras expectativas, las probabilidades de disfrutar aumentarán notablemente, y la angustia podrá ser contenida de manera saludable y placentera.

El secreto más valioso para sobrellevar encuentros difíciles radica en cambiar la actitud con la que vivimos y desarrollar gratitud de forma simple, sin necesidad de buscar múltiples razones para agradecer.

Agradecer por el placer de poder sentir gratitud. Reconocer el verdadero privilegio de tener la fortuna de contar con familia, amigos y un lugar donde pasar momentos de la vida. Agradecer porque uno tiene lo que quizá otros no tienen o porque algunas cosas han llegado sin que nos hayamos percatado de su presencia.

La gratitudestá relacionada con la capacidad de desarrollar vínculos emocionales saludables, lazos que se inician desde la infancia. Por ello, se dice que el agradecimiento se enseña en el hogar y a través del ejemplo.

Saber agradecer es una virtud necesaria para mejorar la calidad de vida, aunque sea un tema complicado. Esta acción implica ser humilde y reconocer que necesitamos a los demás para tener o ser lo que somos, al reconocer que otros tienen o pueden dar lo que no poseemos y, además, lo comparten. Esto puede causar incomodidad, ya que la falta de lo que otros tienen puede provocar envidia o celos.

Por esta razón, la gratitud resalta la vulnerabilidad, que para algunos se percibe como devaluación o miedo a no ser suficientes.

A algunas personas les cuesta expresar su gratitud debido a cuestiones de orgullo. Reconocer la ayuda de otros podría disminuir su propia valía o posición. En lugar de agradecer, se presentan como personas malagradecidas, arrogantes o insensibles.

Otra problemática importante es que hay personas que sienten que la vida ha sido injusta y que merecen la ayuda, el regalo o la atención que reciben. En lugar de reconocer el acto de bondad que recibieron, lo tratan como si fuera una obligación, sintiendo que la ayuda o el apoyo recibido es algo esperado y bien merecido, por lo que no perciben la necesidad de expresar gratitud.

Expresar gratitud también puede generar ansiedad si la persona teme que su muestra de agradecimiento no solo no sea bien recibida ni valorada, sino que además se sienta que lo hacen sentir de menos porque su forma de expresarse no fue adecuada o simplemente se le rechaza.

La realidad es que sentir y expresar gratitud es una acción necesaria para vivir mejor. Además, fortalece los lazos con las personas, mejora el sentido de pertenencia y hace que la vida tenga un mejor sabor. La gratitud es el antídoto a la envidia, la desconexión emocional y la ansiedad.

Cultivar la gratitud es una necesidad para el bienestar y una obligación para vivir en plenitud.

La receta
Gratitud
Ingredientes:

Atención - enfocarse en ver todo lo bueno que uno tiene y ha logrado.
Modestia – humildad y sencillez para permitir que otros ayuden, aporten bienestar.
Perspectiva- poder observar toda la complejidad y vastedad de lo que se tiene.
Actitud positiva - trabajo personal interno que permite conectarse con la mejor parte de uno.
Generosidad – corresponder dar sin esperar algún pago, no contabilizar lo que se hace.


Afirmación personal para agradecer todos los días.

Cada mañana, doy gracias por la oportunidad de despertarme, respirar y convertir este día en algo positivo. Cada noche, expreso gratitud por el placer de mi crecimiento, aprendizaje y la oportunidad de ser y dar lo mejor de mí. Mi felicidad reside en poder reconocer las bendiciones que tengo y aceptar lo que no está presente en mi vida. La gratitud no solo me hace humilde de corazón, sino también firme en mis convicciones. Agradezco por mi vida y me esfuerzo por corresponder al universo al ser una mejor persona día tras día, sabiendo que la gratitud me impulsa a ser una versión mejor de mí mismo y contribuye a hacer de mi mundo un lugar más positivo y significativo.

Cómo acceder al poder de la gratitud:

1. La gratitud engrandece la esencia de toda persona que la exprese. La persona que siente gratitud, valora, respeta y comparte lo que tiene. Cuando uno es capaz de agradecer mejora la óptica de su mundo y fortalece las conexiones humanas.

2. Agradecer por lo que tenemos puede actuar como un antídoto contra la envidia y la ansiedad. Al reconocer nuestras bendiciones, podemos disminuir la comparación constante con los demás y encontrar contentamiento en nuestras propias experiencias.

3. Practicar la gratitud puede fortalecer nuestra capacidad para afrontar desafíos. Al reconocer lo positivo incluso en momentos difíciles, podemos desarrollar una resiliencia emocional que nos ayuda a superar obstáculos con una mentalidad más positiva.

 

La gratitud, fuerza transformadora, enriquece vidas, fortalece relaciones y aporta un sentido más profundo de bienestar y significado.*Prohibida su reproducción total o parcial sin el permiso escrito del editor y sin citar la fuente. Copyright © 2005-2023 Recetas para la vida© Todos los Derechos Reservados

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