Más grande… ¿es mejor?

Escrito por Sara RuizManuel se sorprende con la pregunta, hasta cierto punto se sonroja e intenta bromear para sentirse más cómodo. ¿Hacerse una cirugía de pene? Tal vez sí se la haría, confiesa. Aunque vuelve a la broma y dice que en su caso no hay necesidad. “Yo creo que está bien tener la opción, sobre todo como alternativa para superar un complejo, por ejemplo si lo tienes muy pequeño y no te sientes seguro por eso cuando estás con una mujer. No sé, a lo mejor también por si quieres complacerla más, porque hay a quienes les gustan más grandes”, señala. “Pero repito, no es mi caso”, insiste sonriente. En el caso de Lourdes, una cirugía vaginal con fines estéticos le parece simplemente una locura. “Meterte a un riesgo sólo por arreglarte algo que no se te ve… hay mejores cosas en qué gastarse el dinero. Yo no lo haría porque el sexo no sólo tiene que ver con penetración y puedes encontrar más alternativas para disfrutar. Los senos tal vez sí, yo sufro con los rellenos del sostén y claro que verte más pechugona ayuda a atraer más miradas, pero soy cobarde y con tal de no pasar el riesgo del cuchillo, mejor me quedo con mis pecas”.El bisturí en boomA nivel mundial, México ocupa el segundo lugar en cirugías plásticas con fines estéticos, rozando muy de cerca el trono que está en manos de Estados Unidos. Le siguen Brasil, Canadá y Argentina. En términos sexuales, lo más común entre las mujeres sigue siendo el aumento de senos, la reducción del pezón y la areola. Entre los hombres, la reducción mamaria, reconstrucción abdominal, implantes de testículos, corrección estética de cicatrices en el pene.Para ambos sexos la oferta más común es: rejuvenecimiento de párpados, cara, cuello, frente, cejas, manos; modificación de nariz, boca, orejas, mentón, dientes; reposición de grasa facial, liposucción y cirugía de brazos, por mencionar los más solicitados.Los cirujanos atribuyen el alarmante aumento en la demanda de cirugías de este tipo y la variedad, a que los costos se hicieron muy accesibles; antes eran privilegio para personas adineradas o artistas. También contribuye el hecho de que la tecnología avanza y el tiempo de recuperación y la necesidad de hospitalización han cambiado. Ahora se hacen en consultorios y sin necesidad de pernoctar rodeados de enfermeras. La lipoescultura es una de las prácticas que más registra el incremento. Además, está la competencia emocional que se ha desatado entre mujeres y hombres por tener mejores conquistas y relaciones de pareja más duraderas, donde el disfrute sexual cada día pueda romper sus propios récords.El último grito de la modaLa vaginoplastía y la peneplastía son dos de los procedimientos más recientes y escandalosos, por el tabú que existe aún en torno a hablar de los órganos genitales. No son procedimientos que ni hombres ni mujeres presuman; al contrario, prefieren mantenerlo en secreto. La vaginoplastía consiste en el estrechamiento vaginal, para que las mujeres que han tenido muchos embarazos puedan recuperar su estado original y, por consecuencia, tener una vida sexual más placentera.En Los Ángeles, California, existe el Instituto Rejuvenecedor de Vaginas, dedicado exclusivamente a embellecerlas. Entre las estadounidenses es un boom. Se operan en promedio 40 pacientes por mes y el costo va de 2 mil 500 a 8 mil dólares.Llegan mujeres de Alemania, Arabia Saudita, Canadá, Filipinas, Corea, Japón, México, Noruega, Kuwait, Sudáfrica y Suiza con un cirujano estético que se ha hecho famoso por ser pionero en esos procedimientos: David Matlock.El doctor Matlock ofrece con la vaginoplastía el mejoramiento estético de las estructuras vulgares, desde el modelamiento de los labios menores hasta la reconstrucción del himen para recuperar la virginidad. Ofrece embellecerles el sexo e inclusive destacar su punto G, para que disfruten más.En Argentina se hacen también las vaginoplastías, aunque en menor medida y con más discreción, en promedio de dos a tres por mes. En Francia, desde hace diez años se hacen operaciones de genitales a mujeres, pero específicamente de los labios menores cuando tienen un tamaño exagerado y les generan incomodidad para sentarse, ponerse ropa interior y tener relacionesTambién para ellosEn los hombres la última moda es la peneplastía, una cirugía del pene que les ayuda a tenerlo más largo o más grueso. El alargamiento puede ser de hasta tres centímetros, mientras que el grosor se puede aumentar hasta dos centímetros. Para engrosarlo se mete una jeringa especial al abdomen a fin de hacer una extracción de grasa e injertarla al miembro en estado puro, debajo de la piel.En el caso del alargamiento, el cirujano hace un pequeño corte en forma de “V” invertida en la zona del pubis, y a través de ese corte se realiza un ligamiento suspensorio que libera la parte superior del pene y lo alarga. Después se cierra la incisión de manera que los bordes tomen forma de una “Y” invertida. El tramo recto de esa “Y” es la longitud ganada.Una peneplastía tiene sólo un efecto físico, porque no corrige problemas de impotencia; tampoco cambia el ángulo de la erección. El hombre se siente satisfecho al verse más dotado y eso le da una mayor seguridad para llevar una vida sexual más plena. El costo promedio de una operación de ese tipo ronda los 2 mil 800 dólares. Hombres que tienen exceso de tejido graso en el pubis o base del pene, dan la impresión de tener un pene más pequeño, porque se semi-entierra. En estos casos basta con hacer una liposucción, retirar la grasa sobrante y así se exteriorizará el tamaño real del miembro. Otras innovaciones para hombres y mujeres son la cirugía transexual. Ellas se retiran el aparato reproductor femenino y se injertan un pene; ellos se cortan el pene y se diseñan un clítoris y una vulva. Para lograr una apariencia más masculina o más femenina, se apoyan con tratamientos hormonales.Más novedadesLos cirujanos, más que implantes, recomiendan ahora inyectar grasa de los propios pacientes, colágeno o rellenos sintéticos para aparentar una edad indefinida. Las y los famosos, así como los modelos, son los que imponen moda. Mujeres del día a día quieren verse igual y recurren al bisturí. En cuanto se da a conocer qué se operaron y los resultados, los consultorios de cirujanos plásticos se llenan demandando lo mismo. Las nuevas tendencias en cirugías plásticas incluyen ojos más grandes y abiertos, pómulos elevados y marcados, mentones definidos, pieles lozanas con aspecto natural, volúmenes discretos.Las mujeres asiáticas están optando por la cirugía de párpados; para verse más occidentales se ponen injertos que permiten ver más su mirada… en contraste con las occidentales, que están poniendo a la moda las cirugía de labios para moldearlos en forma de corazón, del tipo de las geishas. En el área odontológica, hay personas que están solicitando cambiarse por completo la forma de la dentadura. Un caso famoso fue el de la conductora de televisión Paola Durante, quien con este procedimiento transformó radicalmente su rostro.La otra cara de la monedaHay pacientes enviados por psicólogos o psiquiatras a los consultorios de cirujanos estéticos para hacerse una corrección física que les suba la autoestima. Otros van por moda y terminan acudiendo al psicólogo o psiquiatra para superar los cambios en su rostro o cuerpo. Los cirujanos consideran que al ser este tipo de cirugía un cambio para toda la vida, se requiere de un análisis minucioso sobre la necesidad de hacérsela, el deseo de tener una modificación en la imagen permanentemente y, por último, que el médico y la clínica ofrezcan seguridad. La Secretaría de Salud y el Consejo Mexicano de Cirugía Plástica son los que deben vigilar que los establecimientos donde se hacen prácticas médicas cuenten con la calidad y certificación adecuadas. Sin embargo, las clínicas “patito” siguen sin control.El cirujano plástico Héctor Valdés, en su libro El otro lado de la cirugía plástica, advierte que una intervención estética busca producir cambios positivos, pero muchas veces genera el efecto contrario y provoca graves trastornos emocionales que pueden llegar hasta el suicidio. Con veinte años de experiencia transformando rostros y esculpiendo cuerpos, Valdés indica que existe un gran porcentaje de pacientes que no consiguen lo deseado o sufren complicaciones. Se operan una y otra vez para quedar “bien”, hasta que se convierte en una adicción con resultados aterradores. A través de imágenes, el cirujano plasma en su libro los resultados adversos de más de cien personas. Aún tratados en clínicas de prestigio.“El paciente es quien tiene que tomar la decisión, conociendo la realidad y las complicaciones que se dan en buenos y muy buenos sistemas de salud. La peor actitud que puede tener una persona es someterse a un procedimiento quirúrgico de forma impulsiva, yo creo que la prisa en este tema es muy mala consejera”, señala.Advierte que en los últimos años se ha visto un incremento masivo de la cirugía plástica en el mundo, pero se publicitan los beneficios y no la gran cantidad de riesgos y fallos. Hay cirujanos que se dedican a cumplir caprichos sin advertir las consecuencias; por ejemplo, quienes aumentan exageradamente el busto o los glúteos a las mujeres. “A mi consulta han llegado padres con hijas de 13 ó 14 años solicitando una prótesis de mama. Por supuesto que me niego, porque son niñas en desarrollo. Creo que la cirugía plástica traspasó la moda… y un acto médico en el cuerpo no puede ser valorado en término de lo que es la moda”, puntualiza.“La cirugía plástica es una estupenda herramienta para solucionar problemas reales, darle apoyo a personas que tienen rasgos que salen de la armonía o con defectos que se van produciendo. Ahora se hace por excentricidad. El prejuicio se invirtió. Ya no se ve a la persona que se opera como alguien raro, sino como alguien obsoleto que no quiere figurar en el mundo de la moda. Es bueno tener vanidad, pero más importante es estar contento con uno mismo”.Preferencias por países• Las argentinas recurren al lifting facial.• Las brasileñas a la liposucción.• Las japonesas a la cirugía de párpados.• Las estadounidenses y las mexicanas recurren al bótox.• Las francesas y españolas al implante de mamas.• Las dominicanas a la reducción de pecho.• Las ecuatorianas a la cirugía de nariz.Operaciones en aumento* En Estados Unidos, las cirugías cosméticas aumentaron 8% entre hispanos, 8% entre afro-estadounidenses y 26% entre asiático-estadounidenses de un año a otro. Con respecto al año 2000, el aumento fue de 173% en el primer grupo, 129% en el segundo y 246% en el tercero.* En México, la demanda de liposucción registra un incremento de 15% en los últimos cinco años; el implante mamario ha crecido en ese lapso de 25 a 30%* Las mujeres siguen operándose 90% más que los hombres, a causa de criterios machistas que juzgan homosexual al varón que hace algo por arreglar su físico… aunque con la moda del “metrosexualismo”, ellos luchan más por la igualdad de derechos.* Lo que sí es un cambio notable es la edad. Ahora las quinceañeras ya no sueñan con su fiesta de vals y vestido de gran ruedo, tampoco con el viaje a Europa; ahora el regalo más esperado es la cirugía estética.Fuentes: Sociedad Internacional de Cirugía Plástica y Sociedad Americana de Cirujanos Plásticos.
Enviadme un correo electrónico cuando las personas hayan dejado sus comentarios –

¡Tienes que ser miembro de Retos Femeninos para agregar comentarios!

Join Retos Femeninos

Comentarios

  • que buen artículo yo en particular no me aria ninguna cirujia, y pienso que el tamaño no inporta siempre y cuando haiga una buena comunicació en la pereja
  • Saludos, a los que hacen la Revista Fernanda, muy interesante artículo, leí el libro de Fernanda Familiar de "el TAMAÑO sí importa" y coincide con lo que opina Ma. Inés, y pienso lo mismo, lo importante es aceptarte como eres, ser feliz como eres, el TAMAÑO de tu propia aceptación y Autoestima, pero si tu físico te causa problema, es también importante como lo señala el especialista, que se haga con conocimiento y no se tomen desiciones apresuradas o por estar a la moda, dar gusto a terceros, pienso que esta desición solo debe ser considerada para sentirse bien siempre con uno mismo. Gracias por compartir.
  • felicidades a todos quellos que tienen la valentia de hecharse cuchillo, jajajaj yo aun no estoy preparada y miren que tengo algunos kilitos de mas, pero quizas algun dia me anime.
    este articulo esta excelente.
  • Perdon di clic antes de decir, y yo quisiera hacer un comentario con respecto al tamaño del pene como de busto en los hombres y mujeres respectivamente, yo creo que eso tiene que ver definitivamente con la utoestoima y la imagen que uno tenga de si mismo y que es muy respetable tambien los gustos, pero cuando
    tu te amas, te aceptas tal y como eres, asi con tu estructura fisica, tus senos, tu pene, todo tu, y cuando amas a alguien ni siquiera ves si tiene o no el pene grande o chico, porque algunos hombres creen que si tienen el pene grande las mujeres disfrutan mas, y se olviadan que las mujeres somos felicces si nos tratan bien, si nos aman y nos comprenden y no tener un hombre con un pene grande y que nos maltrate, eso para mi no importa, el sexo esmas que un pene grande o unos senos grandes, no todo lo grande es mejor, creo q ue primero debemos aceptarnos y agradecer a Dios lo que tenemos.
  • hOLA, Me parece superbuena la informacion, y yo
This reply was deleted.