CUANDO LA VIDA TE INVITA A EMPEZAR DE NUEVO.

 12404150095?profile=RESIZE_710x                                                                                                “El héroe va hacia adentro para renacer”. Joseph Campbell.

 

Siempre estamos transitando estaciones en un viaje de crecimiento, somos pasajeros entre momentos cotidianos de paz e inquietud donde todo se conjuga en un rompecabezas de preguntas y respuestas acerca del sentido de la vida.

¿A quién no le ha tocado vivir la experiencia de empezar de nuevo para reconstruirse en el amor, la carrera, un trabajo, en las finanzas, adaptarse a un nuevo lugar para vivir, etc? ¿Quién no ha tocado fondo? Todos hemos experimentado la incertidumbre cuando la vida te coloca en la brecha de volver a empezar para transcender un peldaño y lograr  ir al reencuentro con lo que está al otro lado de tus miedos. Empezar de nuevo es un acto de valentía, autorreflexión y voluntad para observar, aceptar e internalizar los cambios, es abrir tu mirada al pasado para iluminar lo necesario, esencialmente lo que duele, soltar las expectativas que te llenan del miedo a cometer los mismos errores. Volver a empezar allana el camino hacia el éxito, pero no lo garantiza. El fracaso es parte del juego, siempre es una posibilidad incluso cuando haces el mejor intento, al final, los errores y fracasos seguirán siendo maestros virtuosos del camino a la felicidad.

A continuación te comparto tres grandes lecciones, dentro del sinfín de aprendizajes con los cuales me he encontrado durante la travesía de empezar de nuevo:

En primer lugar, nunca comienzas desde cero, lo haces desde la experiencia, reinterpretando la vida ahora sin las vestiduras que hipotecan tu paz mental, como el apego, amargura, juicio, rencor, falta de perdón, entre otros. Significa renunciar a patrones mentales y hábitos que han guiado tu forma de vivir hasta ese momento. A menudo, en este trayecto hay heridas y debemos acogerlas, sin vacilación ni vergüenza en nuestra historia personal, ellas son la recapitulación de quiénes somos y debemos llevarlas como medallas, no como derrotas. Por lo tanto, se trata de abrazar una perspectiva diferente de tu propio mundo, con una mentalidad orientada al crecimiento y un corazón de gratitud, es decir, parafraseando a Carol Dweck, profesora de psicología de Stanford: “Cultivar la capacidad de ver los desafíos como la posibilidad de mejorarse a uno mismo”.

La gratitud transforma la percepción del entorno, primordialmente hacia nosotros mismos, es una fuerza milagrosa. Para cultivar la gratitud como un hábito, decide ser agradecido en toda ocasión, a pesar de las realidades que escapan a tu comprensión. Dios no juega a los dados, solo encargarte de tomar la decisión de ver y apreciar el bien en todo. Reconocer las bendiciones puede conducir a una mayor autoestima y autorrealización.

Lyubomirsky (2008) investigadora de origen ruso, expresa que la gratitud es al mismo tiempo: “Una actitud, una emoción, un estado de ánimo, una virtud, un rasgo de personalidad, un hábito, una motivación, una estrategia de adaptación, una forma de vida”. En este contexto, para apreciar en su justa dimensión cualquier situación, a continuación te comparto tres preguntas que te ayudarán a concentrarte en la gratitud, aquí y ahora: ¿Qué puedo aprender de esto? ¿Cómo puedo aprovechar esta situación para crecer? ¿Cuál es el aprendizaje interno que la vida intenta mostrarme a través de esta experiencia?

En segundo lugar, volver a empezar es también una invitación a un borrón y cuenta nueva, resurgir de las cenizas para reinventarte a través de tus propias piezas, concediéndote el permiso de transitar esa nueva senda de la mano de Dios y con plena confianza en ti, allí surge la más auténtica y genuina transformación de tu existencia. Déjate encontrar por su presencia y a través de ese encuentro comprendes, las pruebas que has pasado, las puertas cerradas, aquellos días grises que te rompieron en mil pedazos, esa derrota donde todo parecía ser un final; era justo lo que necesitabas para aprender a reconstruirte con los pedazos de cada uno de esos instantes donde la adversidad no te estaba rompiendo; te estaba regalando la posibilidad de aprender algo valioso para tu crecimiento, pero por encima de todo, te estaba enseñando a aprender a vivir un día a la vez, eligiendo conscientemente cada paso del viaje.

Por último, la tercera enseñanza cuando la vida te invita a empezar de nuevo, es aprender a vivir con una mentalidad de principiante. El término se traduce de la palabra original “Shoshin”, termino proveniente del budismo zen. Significa que miras cada situación en la que te encuentras como si fuera la primera vez, logrando abordar un problema con más creatividad y un enfoque más fresco.La literatura sobre liderazgo afirma que el poder de la mentalidad de un principiante es lo que permite a las personas mirar viejos problemas de una manera renovada y, por lo tanto, conectar en el presente con nuevas soluciones y oportunidades.

Como siempre, te agradezco por el encuentro entre estas letras. La gratitud es un pilar de la sabiduría y de las oraciones contestadas. Bajo esta reflexión, esta vez me despido con palabras de la poeta Mary Oliver: "¿Qué es lo que quieres hacer con tu única y preciosa vida?". Cada día nacemos de nuevo, y si cada día es un lienzo en blanco, tienes el poder de elegir lo que vas a escribir hoy.  Siempre es un gran día para agradecer, reencontrarte y mientras vivas siempre tendrás una nueva oportunidad para volver a empezar.

POSDATA: Para profundizar más en temas de crecimiento personal para mujeres resilientes, te invito a leer el libro de mi autoría UNA MUJER AL OTRO LADO DEL MIEDO, disponible en amazon.

Mayerlin Romero.

Escritora venezolana en Portugal.

@soy.mayer

 

 

 

 

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