Retos Femeninos

Comparte tus experiencias y conocimiento.

+ LdeM. 2.- AMOR DE SANGRE. LdeM 4.- MIS DIEZ MANDAMIENTOS
+ Wordpress: http://bit.ly/4QzVl8
+ Twitter: http://twitter.com/LetrasdeMujer


MARISELA SILVA LÓPEZ, México, D.F., 1967.- Marisela vive en el corredor Izcalli-Chamapa, Edomex y tiene un gran abanico de actividades profesionales, al cual incorporó recientemente, en RETOS FEMENINOS y los talleres de Expresión Literaria, su vena creativa en las letras y, en particular, en el género del humor. Es Licenciada en Derecho con especialidad en Penal, Criminología y Medicina Forense. Adicionalmente ha desarrollado experiencia en Liderazgo, Desarrollo Humano y Consultoría en Tecnología de Punta. Es madre de un adolescente y, legalmente, es soltera. Entre sus hobbies están las Percusiones y una diversidad de manualidades como tejer y pintar. Marisela posee una vasta cultura y mejor memoria, basta leer los comentarios que deja en distintos posts de Retos Femeninos, donde siempre tiene la cita adecuada. En VERANO DE LETRAS se estrenó como Escritora bajo el seudónimo de Mar y Selva con: CRECER O SUFRIR y ARETE CON CELOS. Marisela tiene varias cualidades literarias: Tiene la difícil facilidad --para ella-- de escribir con sentido del humor. El texto de ahora, LA COSA ESA DEL DEMONIO, va a desatar polémicas y mucha hilaridad. También contiene intimidades que cada lector o lectora apreciará a su manera. Marisela es, por lo demás, una mujer de principios sólidos y alta escala de valores entre los cuales sobresalen la amistad, la lealtad, el respeto. Esta narrativa, claro muy bien desarrollada y escrita, también será atractiva para sicólogos, sexólogos y... Leamos pues:

LA COSA ESA DEL DEMONIO
Marisela Silva López

Esa tarde de Viernes Santo, Melina y sus amigas --un grupo grande y heterogéneo de entre los 30 y 60 años--, se citaron en la Hostería del Bohemio. Había desde la “mojigata” hasta la mujer que hacía mofa de ser de “cascos ligeros”. Cada último día de mes, se reunían para disfrutar el café acostumbrado y chismear como el principal objetivo, pero ese día comenzaron a abordar un tema que jamás habían tocado: ¿Existe el placer en solitario?

-- ¿A solas? --preguntó María.

-- ¿Con un aparatito? --cuestionó Enriqueta.

-- Y eso cómo se come --agregó Carla, provocando risas y burlas que daban sentido al albur.

-- No se come se usa… --corrigió Alondra.

-- Mejor dicho sé ¡disfruta! --aclaró Enriqueta.

Todas comenzaron a expresar sus ideas sobre ese enigmático tema, casi no explorado por la mayoría de ellas.
Carla, la más santurrona, exclamó:

-- Jamás lo he experimentado, se me hace como “cosa del Demonio”.

Andrea, quien tenía una vida sin restricciones, exclamó:

-- ¿Cosa del Demonio? posiblemente hará… ¡cosas maravillosas!

El jolgorio con un toque de picardía, era signo de la atmósfera entre las damas.

Paola, la "extremista", aportó su peculiar punto de vista:

-- Sólo lo practican las mujeres que son muy feministas y no soportan las caricias de un hombre.

-- ¡No!… Mujeres que quieren más, más y más… pues, el hombre no le da el ancho --replicó María.

-- ¡Ni el ancho ni el largo!… --añadió Enriqueta, provocando la hilaridad picaresca expresada en los rostros de cada una de las amigas.

Indignada, la “puritana” espetó a Enriqueta:

--Tú tienes alma de prostituta.

-- ¡Prostituta! ¿Por qué?

-- Porque nunca sabes decir “no”

Enriqueta haciendo mofa de la observación dijo:

-- Diría yo… una verdadera “ramera” que sabe lo que quiere y sin ningún prejuicio toma y disfruta “las mieles y jugos” del placer.

El ambiente se tornó en regocijo y alegría desbordante, entre los aromas agradables del café y las infusiones de hierbas y especias.

-- ¿Cómo crees?, simplemente puede ser un “plus” en la relación --afirmó Alondra.
Melina era una mujer de principios, se distinguía por ser inteligente, autosuficiente, leal, honesta, sencilla, sincera, objetiva en sus opiniones, principalmente en temas "pecaminosos” considerados de “mal gusto” como el que se estaba abordando.

Mely deseaba exponer su punto de vista, estaba de acuerdo con “experimentar” ese “placer”, aún y en su condición de mujer de buenas costumbres, tan sólo lo que anhelaba era sentirse verdaderamente viva. Armándose de valor, comentó:

-- Como mujer respetable he dado siempre buen ejemplo ante mi madre e hija, pero he descuidado mi “placer sexual”.

Su comentario se debía a que después de su divorcio no volvió a tener pareja, hacía muchos años no tenía placer, ni orgasmos. Esos grandes y satisfactorios orgasmos de los que las mujeres hablan.

-- Disfruto mis momentos de soledad, sin embargo ¡necesito placer!, tengo una gran necesidad de que mi cuerpo se estremezca con un “Señor Orgasmo”. Y no hablo de tener necesariamente una pareja, sino de “regalarme placer por mí misma”.

Las mujeres la voltearon a ver con azoro ¿Cómo era posible que Mely estuviera así de extrovertida? Siempre se había distinguido por sus valores morales, era muy propia, tenía principios firmes, siendo ejemplo de cordura y prudencia ante todas.

Al verles su rostro de asombro les preguntó:

-- ¿Quién de ustedes tiene “orgasmos”, pero “verdaderos orgasmos”? no de esos gemidos falsos a los cuales muchas mujeres recurren para que su pareja no se percate de su carente rendimiento. Todas enmudecieron, menos
Enriqueta quien había tenido más amantes que todas ellas juntas y, exclamó:

-- Yo, he tenido “orgasmos, orgasmos, orgasmos, muy intensos”, los he experimentado acompañada y sola, lo importante es brindarse el tiempo y conocerse, ese es el secreto.

-- ¿Sola? --cuestionó Sofía.

-- Sí, “sola”. Es como estar haciendo el amor al ser que más amas.

Carla la “meapilas”, angustiada comentó:

-- Pero, el placer es una perversidad, todo acto de pecado surge del “placer”, la mujer debe ser pura y virginal para el hombre con el que comparta su vida, él es el que debe tocarnos, su compromiso ante Dios es enseñarnos los actos amatorios. Eso es lo correcto.

-- ¡No jodas! ¿Eres virgen a tus 39 años? --fuertemente cuestionó Enriqueta.

-- ¡Claro que lo soy! --replicó Carla.

-- A tu edad no es una virtud, es una vergüenza -- reviró Enriqueta.
Varias risas maliciosas, burlonas e hirientes con muy "mala leche" invadieron el momento. Había casadas, divorciadas y una que otra "solterona" como Carla. La mayoría desafortunadamente no conocían ni entendían lo que era un “Verdadero Orgasmo”.

Mely muy segura de sí misma propuso:

-- Mañana voy a ir a un lugar de “esos” en donde venden “aparatos prohibidos” ¿quién se anima a venir conmigo?

Todas al unísono gritaron ¡yo…! desde Carla que era la “creyente” hasta Enriqueta la “puta del grupo”. Aceptaron asistir, quedando de acuerdo en lugar y hora, se despidieron y cada una se retiró de la Hostería del Bohemio.
Había obscurecido, Melina pensaba en lo que le esperaba mañana al día siguiente, las chicas y ella se reunirían frente al Palacio de Bellas Artes para dirigirse “al lugar prohibido”. De sólo pensar, se emocionaba, sabía que posiblemente sería la única vez en su vida en que se atrevería a asistir a un sitio así, por lo que fue a contar sus ahorros, decidida guardó unos buenos pesos en su bolso, para comprar un “Vibrador” y experimentar ese “placer” del que tanto había oído.

Mely llevaba 20 años sola, después de su divorcio jamás volvió a tener una pareja, era justo vivir esa “clase de experiencia”. Para afirmar sus intenciones, recordó que en una ocasión hablando con una especialista ésta le hizo una observación:

-Melina, tu divorcio fue tan difícil que te “Auto Castraste”, la forma en que terminó tu matrimonio, marcó drásticamente el aspecto sexual en tu vida. Bríndate la oportunidad de sentir "placer sin culpa” deja a un lado principios limitantes y tabúes impuestos por la sociedad… Palabras de la doctora Arellano que durante años estuvieron presentes en su mente.

Esa noche hacía un calor insoportable, dormir era imposible, por lo cual Mely se despojó de su camisón y humedeció todo su cuerpo con agua de tocador con aroma a lavanda, sus manos recorrían cada rincón de su figura, el contacto húmedo, suave y terso, produjo un estremecimiento que en años no había experimentado. Puso una melodía con sonidos de la naturaleza, mar, olas, lluvia, vio su ventilador y lo encendió, apagó la luz y se recostó boca abajo. Cada vez que el aire del ventilador pasaba sobre su cuerpo, le proporcionaba la sensación de tener una mano acariciándola centímetro a centímetro. Recordó a su ex, con quién desafortunadamente jamás tuvo un orgasmo, éste fue el único hombre al que amó infinitamente.

Estaba sola, disfrutaba plenamente esa sensación, no había culpa, ojos recriminatorios, palabras hirientes, tabúes o limitaciones, simplemente ella, --ese ser valioso que había descuidado por tanto tiempo--. Ahora estaba dispuesta en brindarse la oportunidad de sentir, haría a un lado los puntos de vista limitantes y castrantes que por tantos años había arrastrado. ¿Cuánto tiempo pasó? No importó, esa sensación la disfrutó hasta que finalmente se quedó dormida con una grata sonrisa, esperando ansiosa el siguiente día.

Eran las 9:48 a.m., cuando Mely abrió los ojos, la luz de la ventana reflejaba el bello día, alegre saltó de su lecho y entró a ducharse, tenía el tiempo exacto para desayunar arreglarse y llegar puntual a la cita.
Al encontrarse en Bellas Artes, se encaminaron rumbo al Centro Histórico, reían, platicaban, bromeaban, la sensación de inquietud era evidente, sin embargo, juntas la vergüenza era minúscula y se desvanecía entre charlas de emoción y nerviosismo.

Estando en el frontispicio de la “Sex Shop” se produjo un silencio críptico. ¿Quién sería la primera en cruzar el umbral a lo desconocido? ¿Qué descubrirían detrás de esas paredes iluminadas con luces neón de color rosa y moradas?

Mely se armó de valor y exhortó al grupo:

-- ¡Chicas estamos aquí, vamos a conocer este mundo!

Apretó su bolso y al adentrarse se encontró con un pasillo largo, estrecho y atrayente que la condujo hasta encontrar a un guardia de seguridad, quien con asombro contempló al numeroso grupo de mujeres. En este punto había dos vestíbulos: el del lado izquierdo conducía a unas cabinas privadas de vídeos, en tanto que el derecho era la entrada de la sección de productos eróticos.

Tres personas atendían a la clientela, una chica, un chico y un gay conocido como Adorable, quien se dirigió hacia ellas y con su melosa forma de hablar les brindó la confianza que necesitaban. Así inició su gran aventura.

Caminaron en el sentido de las manecillas del reloj para ver los estantes donde había ropa sugerente para una noche de pasión, vestuario de colegiala, enfermera sexy, indumentarias de piel negra como para “sado”, así como una infinidad de muñecas inflables que representaban a mujeres de todas las razas, desde asiáticas hasta sajonas.

La atención de Mely y sus compañeras se centró en los artículos sexuales totalmente desconocidos para la mayoría. Había unas cosas como anillos, unas bolitas que parecían collares, a ciencia cierta no sabían su utilidad dentro del plan íntimo. Pesaban más sus prejuicios que destrozar la duda que las invadían sobre cada artículo ahí expuesto.

Al seguir observando ese mundo, sus ojos descubrieron los objetos que tenían “formas caprichosas” parecidas a la "cosa esa" del Demonio:

-- Dios Mío son ¡Penes! --exclamó Carla.

-- Qué daría porque el de mi marido se pareciera a la mitad de uno de ellos, --pensaba María, en voz alta.

--Deja que se pareciera, ¡que tuviera la potencia, el empuje y el aguante de éstos! --contestó Enriqueta.

Todas rieron con morbo y emoción. --Enriqueta señaló uno de los juguetes sexuales y exclamó:

-- ¡Muchachas así lo tiene Rafael mi ex amante!

Todas contemplaron ese gran y grueso falo un verdadero “artefacto del Demonio”, --no daban crédito a que existiera un “peculiar miembro de esa magnitud”--. Nerviosamente cuchicheaban y sonrojadas no dejaban de admirar dicha "cosa".

Inmediatamente el chico se apresuró a bajarlo, lo sacó del empaque y comenzó su explicación del aparato, --tenía la textura de la piel--, y les dijo:

--¡Tóquenlo chicas!

Nadie se atrevía, sin embargo, Mely con singular osadía lo tentó, -- la textura era similar al de la piel humana, sentir el grosor le produjo una corriente eléctrica en el cuerpo, no podía creer lo que estaba experimentando.

-- ¡Buen miembro! --exclamó Melina--, lo que desencadenó que las mujeres se volcaran a tocarlo.

Ansiosas comenzaron a poner la mano sobre “la cosa esa del Demonio” pero su rostro de horror, al tocar, se tornaba en emoción y euforia.

-- Ahora yo, y yo, --comenzaron a empujarse para tocar el prominente “miembro viril”.

-- La señora Celia apañó el falo artificial y lo analizó:

-- Mmmta, el que yo tengo en casa parece “moco de Guajolote”, éste es el de ¡un verdadero Toro!… --vociferaba sin soltar el miembro, mujer de la tercera edad que no daba credibilidad a lo que sostenía en sus manos.

-- Oye déjame tocar ahora a mí, quiero ver que se siente tener un “portento de esa magnitud” en mi poder.
María desesperada se desgañitaba sin control:

-- ¡Válgame Dios! Imaginen tener esto ahí…

-- Deja tenerlo ahí… ¡las sensaciones de placer que te brindará! --opinó Enriqueta.
Sofía, a su vez, a grito abierto afirmaba:

-- Este no se cansa, no te juzga, está dispuesto para cuando uno quiera, no te exige cosas que no quieras hacer, ni te está jodiendo cada vez que se le…. “ocurre”, daría lo que fuera porque mi marido quisiera compartir esta experiencia en nuestro lecho sin sentirse invalidado o desplazado.
Mely vio un patito muy coqueto y soltó:

-- ¡Qué lindo patito!

Al instante, Adoris lo sacó del empaque y lo alzó para que todas pudieran observarlo y con voz amaneada, explicó:

-Así es, es una verdadera jotery o ¿no? Hace casi lo mismo que estos suculentos miembros, --dejándose escuchar varias risas escandalizadas.

En la tienda ya había varias parejas que a disgusto veían divertirse a ese ruidoso conjunto de mujeres, quienes ignoraron sus miradas llenas de reproche por la tertulia que traían con esos “objetos de instintos mal sanos”.
Adorable al ver la reacción de las señoras tomó una pieza erótica con forma de flor y detalló los placeres que producía, todas abrían tan grandes los ojos como les era posible, al tiempo que Sofía se animó a decir:

-- ¿Qué precio tiene?

-- Para tí, trescientos cincuenta pesos, respondió Adoris --a estas alturas “todas” se tuteaban y prosiguió con la exposición:

-- Es discreto, si te lo llevas ¡no te vas a arrepentir, manita! Es como tener varias lenguas en tu “cosita” --hizo trabajar al objeto que comenzó a vibrar--. Las mujeres locas de emoción comenzaron a empujarse para palpar ese movimiento e imaginar las “delicias” que proporcionarían “esa maldita e inexplicable cosa”. --sus rostros dejaban entrever lo que imaginaban--, ansiosas por experimentar su primer orgasmo, gritaron al unísono María, Paola, Andrea, Sofía y Alondra:

--¡Quiero uno de estos!

Como pez en el agua, Enriqueta comentó:

-- Imaginen chicas, ya no se van a quedar a medias.

-- ¿A medias? En blanco diría yo… replicó Sofía.

--¡Ahora sí, a gozar se ha dicho!, gritaba María apresurándose rumbo a la caja para pagar su florecita.

Aunque siempre está el negrito en el arroz, Carla la “puritana” que veía azorada a las mujeres hechas unas desquiciadas en la compra de “patitos y flores”, imploraba:

-- Muchachas ya pensaron si está bien lo que están haciendo, todo esto está prohibido ante las buenas costumbres, ¡se van a condenar!

Ante lo cual, Alondra replicó encolerizada:

-- Pues yo estoy hasta la madre de buenas costumbres, no he tenido un verdadero orgasmo en mi vida y no voy a desperdiciar esta oportunidad.

Manuela, quien jamás daba puntos de vista para no meterse en problemas exclamó:

-- Ave María Purísima, qué barbaridad, si esto es pecar, me voy a los mismos infiernos desde hoy.

Melina se separó del grupo en busca de algo mejor y preguntó por los más sofisticados, señalando tres de su agrado que el chico bajó del estante e hizo la demostración de cada uno, --había desde dar vueltas, vibrar, entrar, salir, grosor, textura, etc.--, hasta que Mely dijo:

-- Me llevo éste.

Todas la veían asombradas, pero con una leve envidia, nadie más se animó a comprar algo así, era demasiado costoso y muy revelador en su forma y tamaño. --No le importó ese hecho, iba decidida a probar esa experiencia “aunque se condenara” y se fuera directita a los mismos “infiernos”--.

Al salir las féminas que habían comprado algo iban felices, la beata rezaba para que no fuera tan grave su pecado al ser parte de ese deshonroso y envilecedor acontecimiento, sabía que:
“Tanto peca el que mata la vaca como el que le agarra la pata”.

Por el contrario, Melina se sintió muy bien, la prueba había sido superada no había pasado nada de lo que tanto temía por haber puesto los pies en un lugar de “esos”.

Ya tarde se despidieron, el día había sido muy enriquecedor y agotador, las emociones estaban a flor de piel, el tiempo se había ido sin sentir, ni hambre tenían, simplemente querían llegar a casa.

Melina emocionada entró a su hogar, sabía que tenía una cita, ¡Sí! una cita con ella misma y ésta debería ser muy especial, comenzó por ambientar la habitación, velas, incienso, aceite de sándalo, quesos, fresas, un buen vino tinto y música acogedora.

Después de una refrescante ducha y con su baby doll -- el más sexy que tenía— Mely veía nerviosa su artefacto de placer, indecisa por probarlo pensó: ¿Será pecado? ¿será placer? --Verdaderamente no lo sabía--, ansiosa colocó las pilas y lo hizo trabajar, --no lo podía creer--, suspiró y dijo, bueno, vamos a ver si es cierto que haces maravillas.

Torpemente lo pasó por su cuerpo, el estremecimiento comenzó a presentarse, era algo divino, relajante, erótico, inigualable, aunque no pasaba de ahí, al colocarlo en su parte íntima, comenzó a experimentar una gran variedad de hermosas y placenteras sensaciones.

Se elevó su ritmo cardiaco, sus mejillas comenzaron a sonrojarse, una sensual transpiración emanó por cada uno de sus poros, sus senos se pusieron firmes, la areola se tornó en un color más intenso, su pezón se endureció, sus labios se entreabrían dejando salir gemidos de verdadero placer, sus pupilas estaban totalmente dilatadas, constantes estremecimientos azotaban cada parte de su cuerpo, intensos espasmos de gozo y deleite eran la clara respuesta del placer que estaba recibiendo. Síntomas que expresaban la prueba plena del despertar de su cuerpo, en esos momentos comenzó la verdadera gloria: no entró a los infiernos, se transportó al verdadero paraíso.

El tiempo se detuvo, simplemente estaba en un presente donde ella era la protagonista, ahí se descubrió mujer. Un cúmulo de destellos que la desnudaban internamente, afloraron en ese momento:

Su esencia: sus valores.

Su fuerza: sus virtudes.

Su valor: el respeto por ella misma.

Su principal obstáculo: los prejuicios.

Su gran amante: el placer.

Su pecado: la ignorancia.

Sus ganas habían estado como en calma, ahora se reconocía como una dama digna de disfrutar placer --comprendió que el conquistarse a sí misma no era pecado--. En ese instante susurró:

-- Si esto es pecar…. ¡Me quiero condenar!


Marisela Silva López. MMXI

Vistas: 319

Comentario

¡Tienes que ser miembro de Retos Femeninos para agregar comentarios!

Únete a Retos Femeninos

Comentario de tatiana gc flores el mayo 4, 2010 a las 5:36pm
hola marisela me encantu tu narrativa,tiene tanto apego ala realidad que por un momento me senti parte de ella con mis amigas,jajaja,desde que me inscribi en esta pagina tu fuiste la primera si no la unica que me diste la bienvenida y por una cosa o por otra no me habia permitidi leer tus lineas,que dios te siga bendiciendo y estamos en contacto
P.D. hiciste que me transportara ala adolescencia

Comentario de Victoria Hernández el abril 15, 2010 a las 4:29pm
ESTUPENDO!!!!
ME ENCANTÓ

GRACIAS POR COMPARTIR
Comentario de Victoria Hernández el abril 15, 2010 a las 4:28pm
ESTUPENDO!!!!

ME ENCANTÓ

GRACIAS POR COMPARTIR
Comentario de MA.LUCIA FORTUNIO PARRA el marzo 17, 2010 a las 12:56pm
UN EXCELENTE TEXTO QUE AL EMPEZAR A LEER NO QUIERES DEJARLO HASTA TERMINAR Y TE HACES PARTICIPE Y PROTAGONISTA DEL MISMO BUENO MUY MUY BUENO GRACIAS BYE
Comentario de PELUCAS Y EXTENSIONES CM el marzo 2, 2010 a las 12:57pm
Te felicito por tu poder de naraccion "La cosa esa del Demonio" Supiste aboradar el tema sin rozar siquiera lo grotesco. Me parecio fantastica la aclaracion ....."Sola" Es como estar haciendo el amor al ser que más amas. Reitero mis felcitaciones. Saludos y sigue escribiendo asi tan lindo!! Cariños Carmen
Comentario de Marisela Silva López el enero 5, 2010 a las 7:19am
Recibí comentario en mi página el 7 de enero de 2010 de Retos Femeninos por John Charles Watt hombre que radica en Nueva York.
___________________________________________________________________________________
Saludos, Marisela. La Cosa Esa del Demonio es fantastico! Me gusto muchisimo! Me senti como presente en cada momento con todas las mujeres. Los deseos humanos no tienen limite, pero el cuerpo humano si tiene limites. Es uno de los misterios de la vida. Escribes, "El tiempo se detuvo. Simplemente estaba en un presente..." A mi me parece que todos los seres humanos queremos estar siempre en un tiempo, en un presente en que el tiempo se detuve de tal manera, porque ese momento es el infinito. Marisela, leo muy bien en castellano (espanol), pero para espresar (express) lo que quiero decir, necesito MUCHA practica. Si yo escribo en ingles y castellano, puedes traducir la parte escrita en ingles? Hasta pronto! John

_____________________________________________________________________________________

Comentario que agradezco infinitamente.

Marisela Silva López.
.
Comentario de Raquel Padilla el diciembre 13, 2009 a las 6:54pm
Te felicito por tu narrativa "Esa cosa del demonio". Expones muy abiertamente y con cierta ironía, algo que es muy importante: el hecho de que como mujeres, dejemos de comportarnos como niñas y nos hagamos responsables de nuestra sexualidad. Se dice fácil, pero es muy difícil cuando nos han educado para que otro se haga responsable de nosotras. Es nuestra responsabilidad conocernos, amarnos y darnos lo que necesitamos.
Comentario de carlos adrian el diciembre 13, 2009 a las 5:03pm
maravilloso trabajo.
Comentario de Ivonne Gonzalez el diciembre 9, 2009 a las 5:17pm
En referente a la narrativa "La cosa esa del demonio" me parece muy buena, excelente narrativa. y sobre todo me encanto el humor con que aborda el tema. Muy muy bueno.
Comentario de JACQUELINE VEGA CIFUENTES el diciembre 8, 2009 a las 7:42pm
Con respecto a la Narrativa "La Cosa esa del Demonio"
Excelente, me encanto desde todos los puntos de vista que abordo
El tabú,
La ignorancia,
La ilusión
La comparación
El miedo
El goce
El desconocimiento
La inexperiencia

En fin una gran variedad, una gran gama de mujeres, de contexto latino, de condiciones humanas y sociales actuales. Ademas de buscar altenatuvas sanas.

Gracias por Brindarme este Gran texto, Gracias porque de esta forma tan natural esta brindando información que del pre-conciente se hace concientes y nos despierta a la realidad que como mujeres, y simplemente como seres vivas nos merecemos

Se lo comento como una Mujer, Psicóloga, Joven, Virtuosa, inexperta en algunas áreas aun.

Incluso que como material dual de superación de las restricciones, del mejoramiento de la autoestima, sometimiento o sumisiones para las mujeres y Definitivamente para los hombres.

Atte,
JACQUELINE VEGA
Psicóloga Clínica
GUATEMAL
jaluveci@gmail.com

Pd. Si pos alguna razon no he escrito bien alguna palabra, Disculpas pero soy DISLEXICA y mi capacidad y contexto de lecto-escritura como sabra es diferente la mayoría.

Gracias Nuevamente, ha sido un honor y placer darle mi oponion.

DA CLICK A LA IMAGEN

Twitter

© 2020   Creada por Retos Femeninos.   Con tecnología de

Insignias  |  Informar un problema  |  Términos de servicio