envuelto (1)

2011. . .¿y los propósitos?.


Pues, qué te puedo decir, el uno de enero llegó y no hubo manera ni conjuro, que los apareciera por ningún lado, ¡punto!.
Los busqué  por todos los espacios de mi cuerpo: la mente en blanco; el corazón tranquilo; mi alma en pausa; y mi quehacer cotidi
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