LA IRA

Tú eres lo más importante. El Poder está en Ti.

Para el ser humano solo hay tres sucesos importantes: nacer, vivir y morir, sin darnos cuenta jamás de cuándo o cómo nacimos, nos espanta la muerte y nos olvidamos vivir. Si tuviéramos la conciencia de que somos más de un inicio y final de nuestro cuerpo que es de pies a cabeza y que en medio de nosotros está la energía del Poder de controlar y empoderar absolutamente cualquier cosa que deseemos, entonces ese Poder nos llevaría a comprender la creación, estimulación y pasión de una especie humana más gozosa y comprometida tanto para su desarrollo personal, como el sublime efecto de una grandiosa especie humana. El hombre moderno es un viajero que ha olvidado el nombre de su destino y que ha de volver al lugar de donde viene para saber a dónde va, sin darse tiempo en conciencia que camina por rumbos perdidos originados por la falta o nula pasión de comprensión de lo que hay dentro de sí.

De todas las pasiones del alma la más difícil de dominar es la ira, porque estalla en un instante, impulsándote a cometer actos de los que después te arrepentirás. El hombre colérico suele actuar impulsado por su enojo. Es la obligación de cada persona comprender y entender la magnificencia de su Ser. Antes que cualquier otra cosa, debes aprender a dominar tú cólera, controlar tú carácter para evitar esas explosiones violentas que culminan en verdaderas tragedias, que solo te arrastraran a perder el control de tú Poder. Cuando la ira trasciende y hay suficientes motivos de enojo, ponle punto final antes de que el coraje te aniquile. La idea de que tus sueños u objetivos de vida sean basados con emociones equivocadas, te arrebata de forma abrupta y aniquiladora toda capacidad de concentración para centrar tus energías positivas en el Poder interno, que sin él, estarás perdido en tus objetivos.

Actúa como Sócrates, él era un hombre que se encolerizaba muy rápido por la falta de pasión e ignorancia de la gente, cuando hablaba y veía la displicencia o arrogancia de sus oyentes, trabajaba desde su interior el poder de su sabiduría y belleza, se concentraba y expresaba las palabras con dulzura, aunque se veía enfurecido, se veía también que se adueñaba de su pasión y poder

El poder y la pasión que hay dentro de ti, no están basados solamente en las buenas intenciones ni acciones, es mucho más allá de eso: es el profundo andar de tus pensamientos, sentimientos y emociones que durante los años de tú vida han forjado la naturaleza de tú Ser. La incomprensión, cobardía, pereza y conformismo de pensar que no tienes la capacidad de recrearte y generar contenido de tú vida provienen de la aceptación de lo que eres por permitir que otros y las circunstancias manipulen la creación de todo, absolutamente todo lo que eres.

Recuerda, Tú tienes el Control, Tú eres lo más importante. Que Dios te bendiga, un abrazo. Gracias.

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Comentarios

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    Querida Angy

    Hola!

    Es verdad lo que dices del tiempo: no del equilibrio sino el equilibrar ¿qué vas a hacer con ese tiempo que tienes: matarlo? ¿O, qué llenarte de responsabilidades y darte una vida que llegando el momento es insostenible?..El estrés hace que las personas marchen sin perdida de momento; el hombre que es rápido como una bala se olvida que se necesita mover cielo, mar y tierra para encontrar el mejor de los paisajes, para pre-visualizar. Perdidos -como tú dices-originados por la falta o nula pasión de comprensión de lo que hay dentro de sí. El hombre de hoy se guía por horizontes pequeñitos: ha perdido el Don de sentir el futuro; pocas veces se encuentra en estado de alerta, vive desconcentrado, distraído, impaciente y su compromiso personal es muy débil. Las consecuencias son  relaciones que  se pierden,  personas que  se pierden, trabajos que se pierden. En la “cama y en la intimidad”, nos ofrecemos caprichos para después no ser ni vistos ni conocidos; porque lo que nos importaba no era la persona sino la necesidad inmediata y la respuesta automática: “dejarse arrastrar por un entusiasmo demasiado fácil  termina prontamente en enfado”. ¡Cuánto más grandiosa o ilusoria es nuestra expectativa, mayor llega a ser  la desilusión! Y, sucede que cuando las oportunidades son de mecha corta antes deprimen que alegran.

     

    Por eso vemos que las cosas hoy son más desechables que nunca: “el divorcio se extiende como una plaga y en el trabajo está de moda: ser el último que llega a la empresa a laborar y el primero que se va –despiden-: “last in”, “first out”.  pero, ¿Aún así seguimos incorporándonos a  las exigencias de un  medio opresivo, oscuro, asfixiante que nos moldea?” El hombre de hoy se encuentra en la mitad de la nada matando el tiempo en un viaje demente sin saber exactamente que busca;  y,  entre la aceleración y el retraso; entre la  timidez y la astucia; reina:   la inconstancia que lleva a la imposibilidad de la entrega total  ¿Qué cosa le da valor a una persona y la convierte en importante?

     

    Sólo la reflexión despierta

     

    El hombre no ha nacido plenamente y, eso,  es precisamente  lo que hace traumático el nacimiento. No  le ha cerrado bien la fontanela. Nacer a termino y sano implica un trabajo de contemplación;  de invocación a lo sobrenatural. Quién mejor que el fotógrafo para saber que los mejores lugares de la vida  no van a estar ahí siempre para ti. El mando del albedrío consiste en recargar la atención en los detalles que engrandecen nuestras vidas en mensajes que llegan muchas veces en clave de sol –música-; en vez de amarrarse y atomizarse ante las circunstancias de la vida; siempre en medio de las multitudes y las exigencias del medio donde somos potencialmente descartables.

     

    ¿Dónde descansa la esperanza –expectativa-? Aunque parezca cursi todo aquello que llene nuestro recipiente espiritual

     

    Un fotógrafo sabe que aún en el desierto se hacen excelentes fotografías y que  la paciencia y el sigilo se necesita para  ser un  incondicional del paisaje y, para crear ventanas de apreciación. Los fenómenos naturales son recursos misteriosos que se nos presentan en medio del  suspenso  cuando menos nos lo imaginamos. Pero, cuando están ahí para nosotros es para gustarlos como una cosa preciosa y rara.

     

    En el silencio se dan comunicaciones espirituosas, inesperadas, simpáticas. Ante el paisaje cualquier cosa es nimia. En medio de la relajación nace el emporio vegetal, la jungla: la vista es el planeta. Un fotógrafo tiene mirada de gavilán que abarca de un solo golpe grandes espacios. El mensaje entrañable descansa en el agua del mar; esa que es ideal para el bautismo. Las olas son una danza que no tiene reglas. Me parece que en la belleza de la contemplación de bahías, mares, desiertos, selvas, flora y fauna  está la realidad alterna que nos conecta con un rico mundo interior que puede trastornarnos de dicha: “las expectativas descansan en pensar que el futuro sí existe pero hay que dejar la vacilación, la duda”.

     

    La curiosidad es una de las tantas  celadas del amor;  la mejor de las compañías se ejerce en los momentos de tregua, de campamento, de tiempo compartido y respetado. Los tesoros se descubren a pequeñas dosis. Nos acostumbramos al auto-de-formal-prisión que es la ciudad, el trabajo o la insatisfacción de nuestras relaciones personales. Así, como, en la búsqueda de  amores de prisa o consolación que terminan por ser nada, que, olvidamos que el mejor de los mundos es peatonal, rural y orgánico y el fotógrafo  sabe que la meta es el viaje no el destino.

     

    GRACIAS por el artículo Angy como siempre interensantísimo

     

    Fabiola

  • Esto me recordo a principios de año que tenia muchos altos y bajos emocionales. Explotaba y contra todos arremetia por tal o cual cosa, yo creia y aun creo que yo tenia hasta cierto punto razon pero mas vale contenerse. La razon de todo era que mi padre estaba padeciendo un cancer fulminante y mis asuntos no los habia concluido; ya me habian aconsejado que arreglara mis problemas con mi padre y no lo logre. No pude acercarme y hablar de todo con el. Yo creia que iba a mejorar pero los tratamientos solo lo mantenian con vida por un poco mas de tiempo.

    Hoy me sigo enojando pero no al grado de explotar como una olla de presion (creo). Hoy asisto a una congregacion religiosa, me esta ayudando con mi problema de emociones y adquiero conocimiento muy valioso. Gracias por temas tan interesantes.

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